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Alfombras vintage

¿Qué necesitas para decorar un despacho?

¿Vas a aprovechar una de las habitaciones de la casa para montarte un pequeño despacho privado? ¡Es una idea estupenda! Será tu remanso de paz privado al que retirarte cuando necesites desconectar de todo, o en el que realizar algo de trabajo que te haya quedado pendiente en la oficina.

Pero, ¿qué vas a necesitar exactamente en este despacho? ¿Cuál es la mejor mesa? ¿Cuáles son los objetos decorativos que podrás tener en él?

¿Qué uso le vas a dar?

Antes de ponerte a montar el despacho, piensa bien en el uso que le vas a dar, porque no es lo mismo la decoración de un despacho para uso lúdico que un despacho para trabajar.

Si es un despacho en el que vas a meterte para relajarte y descansar, tendrá un aspecto más sencillo, mientras que en un despacho para trabajar te interesará, no obstante, una decoración más seria.

¿Qué estilo te pega mejor en cualquier caso? Cualquier estilo decorativo es el adecuado. Sí que es cierto que para despachos en los que trabajar se suele apostar más por una decoración vintage, pero para que el espacio no parezca muy cargado también es popular la decoración minimalista y moderna.

El diseño de la mesa

¿Qué tipo de mesa poner? Pues si te fijas en la decoración de los despachos de abogados clásica, para dar un toque de seriedad, se suele recurrir a una mesa de estilo vintage de madera maciza, repleta de detalles. Este tipo de mesas también se usan en los despachos de gestorías, consultorías, administradores…

Pero, si tienes una sala bien grande, ¿por qué no poner una mesa en forma de L? Así una zona te servirá para trabajar con el ordenador mientras que la otra la tendrás libre en el caso de recibir algún cliente. Esta última también te puede venir bien para un despacho para uso privado, teniendo mucho espacio para poder poner tus libros, el ordenador, el equipo de música…

Estanterías

¿Eres un apasionado de los libros? ¡En un despacho siempre tiene que haber estanterías! Y estas estar repletas de un montón de libros. Libros que parezcan antiguos, novelas… y si trabajas en casa, pues todos tus archivadores.

Si no crees tener la suficiente cantidad de material para rellenar todos los espacios, descuida, que hay una gran cantidad de libros, conocidos como libros decorativos, que están huecos, pero a la vista parecerá que son auténticos.

Un sillón

¿Tienes del todo claro que tu despacho va a ser solo para ti? ¡Pues ponte un buen sillón! Quizás sería interesante un sillón de capitoné, pero también puedes apostar por un modelo más moderno de sillón orejero con reposa pies o que sea abatible, para estirarte bien mientras disfruta de la lectura escuchando tu música favorita de fondo.

La alfombra

¿Qué sería de un despacho sin una buena alfombra? Puede que no te gusten mucho los elementos vintage, pero deberías aprovechar este accesorio para introducirlo. Una alfombra vintage, colocada justo debajo de la mesa, dará mucho glamour y elegancia a la decoración, así como seriedad.

Cuadros

¿Qué tal si pones algunos cuadros como accesorios decorativos? Es una opción bastante barata, ya que puedes comprar cuadros abstractos sin lienzo, con lo que ahorrarás mucho dinero. O, si te apetece invertir, un gran cuadro con un precioso marco bañado en oro con una ilustración majestuosa pintada a mano.